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Un PMS que no se conecta con nada es un cuaderno caro. Éstas son las integraciones que existen hoy, con el estado real de cada una — incluidas las que todavía no están.
| Socio | Para qué | Estado |
|---|---|---|
| INNIGHT | Canal directo de venta de noches y de horas. El hotel publica su disponibilidad y cobra en su propia cuenta, sin comisión de OTA. | En producción |
| Digifact | Timbrado de CFDI 4.0 con las credenciales de cada hotel, con ISH y factura global del mes. | En producción |
| Geek Agent | Agente de IA que atiende por WhatsApp: informa, agenda y deja la reserva dentro del PMS. | En producción |
| Stripe | Cobro en línea del widget de reservas y de los cupones. | En producción |
| Channex | Channel manager hacia OTAs. Se habilita canal por canal. | En desarrollo |
| PUI | Interconexión con la Plataforma Única de Identidad: INNKEY deja la interconexión construida y te dice qué URL declarar. | Construida; el alta con Llave MX y e.firma la hace tu empresa |
Channex y la PUI aparecen aquí con su estado real a propósito. Un PMS que lista integraciones que todavía no existen es un PMS que te va a decir «el mes que viene» en el mes tres.
INNKEY México es un producto de Geek Vibes Agency S.A. de C.V., una agencia de desarrollo mexicana que construye software desde 2008, y forma parte de su división de productos, Geek Factory.
Eso importa para lo que estás evaluando: el PMS no lo opera un integrador que revende licencias de un tercero. Lo escribe, lo despliega y lo soporta el mismo equipo, y las integraciones con INNIGHT y Geek Agent son entre productos de la misma casa — por eso funcionan sin un intermediario en medio.
Un motor de reservas propio, sin comisión de intermediario, que Configuración te entrega ya armado: copias el código y lo pegas. Se embebe en la página donde lo pongas o detrás de un botón «Reservar» que lo abre encima — y si el hotel no tiene sitio, hay un enlace directo listo para mandar por WhatsApp. No hay que autorizar ningún dominio.
El viajero ve el logo y el color del hotel, elige fechas y personas, y recibe precios con impuestos incluidos. Si el hotel vende por bloque, ve un botón por ventana de entrada — «14:00 · 4 h · $520.00»— porque el precio depende de la hora a la que entra, no de un total inventado. El precio siempre lo calcula el servidor.
La reserva nace pendiente de pago y aparta el cuarto: si el pago no llega en 60 minutos, el cuarto se libera solo y vuelve a la venta. Con OXXO no: el voucher vale hasta el día antes de llegar, así que quien va a la tienda con su comprobante encuentra su reserva viva. Al reservar le llega un correo con su folio y su enlace de pago, para que cerrar la pestaña no le cueste la reserva.
Con cupones propios el canal directo por fin compite: si la OTA se lleva 18% de comisión, un 15% de descuento al huésped deja más en el hotel. Un código tecleado y sin comprobar bloquea el botón de pago, para que el botón y la pasarela nunca digan importes distintos.
Cada propiedad conecta su propia cuenta de Stripe desde Configuración, en un paso y sin teclear ninguna llave. El dinero, la liquidación y los contracargos son del hotel; de la cuenta solo se guarda el identificador.
Es lo que decide si el hotel puede vender en línea: sin cuenta conectada el motor y el agente rechazan la reserva en vez de cobrarla en una cuenta ajena. Desconectarla apaga la venta en línea sin tocar los pagos ya cobrados.
Integración con Channex en tres pasos desde el panel de admin: sincronizar el catálogo (propiedad, tipos y planes), empujar disponibilidad y tarifas a las OTAs cuando tú lo decides, y recibir las reservas de vuelta por webhook. Cada reserva de OTA entra una sola vez —la ingesta es idempotente por el código de la OTA— y trae su propio folio, su origen y la referencia del canal, así que no se duplica ni sobrevende.
Y un canal directo: INNIGHT vende noches y bloques contra el inventario en vivo, sin intermediario y sin comisión de channel manager. Lo que el canal ya cobró aparece en la cuenta del huésped y en el CFDI como pago de intermediario, pero no entra al corte de caja de nadie: el cajero cuadra solo lo que tocó.
Un agente conversacional que consulta disponibilidad y precios reales, arma la reserva por chat y consulta su estado por folio — y nada más: no toca caja, ni habitaciones, ni fichas de huésped. La regla de oro vive del lado de INNKEY, no del bot: la reserva nace pendiente de pago y solo el cobro confirmado la promueve. Ni el agente ni nadie puede saltarse ese paso.
Cada bot entra con su propia llave y se revoca por separado, con dos alcances: una llave de propiedad abre solo ese hotel; una de cadena, todas. Y el chat del sitio se instala pegando el código del widget en la página del hotel — un bot puede atender una sola propiedad o la cadena entera.
El QR sale impreso en el comprobante de check-in del huésped, rotulado «Pedir a tu cuenta» — y si lo pierde, recepción se lo vuelve a mostrar desde el panel de la habitación. Desde su teléfono, sin app y sin crear cuenta, ve lo que el hotel haya marcado como pedible desde el cuarto: comida, bebida, amenidades, lo que sea. El cargo cae a su folio y la comanda entra al tablero de Cocina.
Los precios los pone el servidor. El código es de la estancia, no del cuarto: deja de funcionar solo al hacer check-out, y si el huésped cambia de habitación sigue apuntando a su propia cuenta.
Cada propiedad fija su tope de consumo por estancia: al llegar al límite, el ticket lo levanta una persona en recepción. Y si nadie mueve el pedido, a los 10 minutos recepción ve la alerta en el tablero de habitaciones y a los 60 el pedido se cancela solo, devolviendo los insumos al almacén.
Cuatro, con el logo y la dirección del hotel: el enlace de pago al crear la reserva, la confirmación cuando el cobro entra, la factura timbrada con su XML y su PDF, y el acceso del personal nuevo con su contraseña temporal.
Ninguno bloquea la operación: si el correo no sale, la reserva se hace igual, la factura se timbra igual y el usuario se crea igual. Todos llevan versión de texto además de la maquetada, para el cliente de correo que no la pinte.
Treinta minutos por videollamada con tu propia operación: check-in, corte de caja, restaurante y reservas web. A la mitad apagamos la red y seguimos.
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