Inicio / Módulos
Cada módulo se entrega con su prueba de punta a punta y su captura real. Lo que ves aquí es lo que corre hoy en producción, no un roadmap.
M1 → M8 · un solo sistema
El panel que respira con la operación.
Estancias, tarifas y huéspedes.
Dinero que cuadra al centavo.
POS, cocina e insumos conectados.
Quién hace qué — y quién durmió aquí.
Limpieza con supervisión y mantenimiento.
De una propiedad a toda la cadena.
Lo que pasó, sin maquillaje.
La misma fuente de verdad en la base de datos y en la app. Ninguna transición ilegal entra al sistema: no se vende una habitación sucia, no se salta la supervisión.
Dieciséis pestañas en una sola pantalla. Tu hotel cambia de horario, sube un precio, agrega un piso o mete un producto nuevo al menú del cuarto — y no hay que abrir un ticket ni esperar a nadie.
La zona horaria se elige por propiedad —México tiene cuatro husos—, y de ahí sale qué día es «hoy» para el motor de reservas, el agente y el panel de llegadas. La hora de entrada y la de salida también, y la salida puede ser anterior a la entrada: se entra a las 20:00 y se sale a las 06:00, que es como opera un hotel de paso.
Ahí mismo van el logo y el color con los que sale el motor de reservas y el PDF de la factura, la política de identificación de ocupantes, los campos obligatorios de la ficha de registro, la retención de las fotos de identificación, la tolerancia de no-llegada de los bloques y si la propiedad exige verificación en dos pasos a sus administradores.
Tipos de habitación con su capacidad, y las habitaciones en lote: escribes «101-110, 201, 202» y las crea todas, con vista previa antes de guardar.
Los planes de tarifa se definen por tipo —por hora, por noche o por bloque—, con las personas que van incluidas y lo que cuesta la siguiente. En bloque, el precio depende del día y de la hora a la que entra el huésped: se definen franjas por día de la semana con su propio precio, y fuera de toda franja se cobra el de lista. Encima va el calendario: precio por fecha y restricciones.
Y una tarifa que ya explicó lo que se le cobró a un huésped no se borra: el sistema lo niega y ofrece desactivarla para dejar de venderla.
Productos con su precio y su categoría, y las dos banderas que gobiernan el comportamiento invisible: «Pasa por cocina» y «Se pide desde el cuarto».
Insumos con su unidad, su mínimo de alerta y su costo; recetas que ligan producto e insumos; almacenes con su existencia y sus traspasos; y el tope de consumo por estancia para los pedidos desde el cuarto.
La conexión con Channex en tres pasos, la cuenta de Stripe de la propiedad, el código ya armado del motor de reservas —embebido o en modal—, su enlace directo para WhatsApp, las llaves con las que entra cada bot y el webhook por el que el agente avisa de sus conversaciones.
Los identificadores que pide cualquier integración —el de la propiedad y el de cada tipo de habitación— están a un clic de copiarse, sin abrir un ticket.
Cada propiedad carga su RFC, su razón social, su régimen y sus propias credenciales del PAC, y elige el ambiente de timbrado. Sin credenciales, el timbrado corre en modo simulado y nadie gasta un folio de verdad probando.
El Impuesto Sobre Hospedaje se captura ahí mismo —entre 2% y 5% según la entidad, o 0 si tu estado no lo cobra— y se desglosa fuera de la base de IVA.
De solo lectura, dentro de la misma pantalla: las operaciones sensibles con su PIN y su motivo; los descuentos, cortesías y tarifas negociadas con monto, motivo, quién lo pidió y quién lo autorizó, y el total descontado a la vista; y las consultas recibidas de la Plataforma Única de Identidad.
Treinta minutos por videollamada con tu propia operación: check-in, corte de caja, restaurante y reservas web. A la mitad apagamos la red y seguimos.
Agenda la demo sin internet