Lo que en la práctica rompe la facturación de un hotel, explicado por gente que integra timbrado. No es asesoría fiscal: tu contador tiene la última palabra.
Esto es una guía operativa escrita por gente que integra timbrado, no asesoría fiscal. Las reglas del SAT cambian y tu contador tiene la última palabra. Lo que sigue es lo que en la práctica rompe la facturación de un hotel.
El uso de CFDI lo elige el receptor, no el hotel. En hospedaje los que aparecen casi siempre son G03 (gastos en general) para el viajero de negocios que factura a su empresa y S01 (sin efectos fiscales) cuando el huésped es persona física y sólo quiere el comprobante.
Desde CFDI 4.0 el uso tiene que ser congruente con el régimen fiscal del receptor. Si el huésped pide G03 pero su régimen no lo admite, el SAT rechaza el comprobante. No es un error del hotel, pero el que se queda media hora en el mostrador arreglándolo es el recepcionista.
La forma de evitarlo es validar antes de timbrar: RFC, nombre exactamente como está en la constancia de situación fiscal, régimen fiscal y código postal del domicilio fiscal. Los cuatro. En 4.0 el nombre y el código postal ya no son decorativos: si no coinciden con el padrón del SAT, el timbrado falla.
El Impuesto Sobre Hospedaje es estatal. La tasa la fija cada entidad y se aplica sobre el valor del hospedaje, no sobre el consumo del restaurante ni sobre los extras. En el comprobante va como impuesto local trasladado, no metido en el precio ni sumado al IVA.
El error típico de un sistema genérico —uno de punto de venta al que se le agregó una pantalla de habitaciones— es tratar el ISH como otro impuesto federal, o peor, incluirlo en el precio y desglosarlo mal. La factura se timbra, el huésped la acepta, y el problema aparece meses después cuando la autoridad estatal revisa.
En un motel o en un hotel de paso, la mayoría de las estancias no piden factura. Esas ventas no desaparecen: entran en la factura global del periodo, con su periodicidad, su mes y su año.
El punto de control es ése: la factura global y el corte de caja deben salir del mismo registro de estancias. Cuando se llevan en dos sistemas distintos —el PMS por un lado y el facturador por otro— nunca cuadran, y reconciliarlos a mano cada mes es una persona-día que nadie presupuestó.
El complemento de recepción de pagos aplica cuando la factura se emitió como pago en parcialidades o diferido (método PPD). Cada pago posterior genera su propio comprobante que referencia al CFDI original.
En hotelería aparece más de lo que la gente cree:
El walk-in que paga en efectivo al llegar es PUE (pago en una sola exhibición) y no necesita complemento. La confusión sale cara en el otro sentido: emitir todo como PUE «porque es más fácil» y quedarse con facturas marcadas como pagadas que en realidad siguen por cobrar.
Una cancelación necesita motivo. Si el motivo es 01 —comprobante emitido con errores con relación— hay que indicar el folio fiscal del CFDI que lo sustituye. Los otros son 02 (con errores sin relación), 03 (no se llevó a cabo la operación) y 04 (operación nominativa relacionada en una factura global).
Además hay plazo. En hotelería esto pega en enero, cuando aparecen las facturas de diciembre que el huésped pidió mal y ya cambió el ejercicio.
Regla práctica: cancelar y refacturar el mismo día siempre es barato; cancelar en el mes siguiente ya requiere aceptación del receptor; cancelar en el ejercicio siguiente es una conversación con tu contador.
Un CFDI timbrado sólo dice que el XML era válido. Lo que se revisa después es otra cosa: que el ingreso registrado en caja, la estancia del padrón y el comprobante fiscal apunten a la misma operación, y que se pueda demostrar quién tocó qué.
Por eso conviene que el timbrado viva dentro del PMS y no en un facturador aparte. Cómo lo hace INNKEY —Digifact como PAC, credenciales propias por hotel, ISH configurable por estado y factura global del periodo— está en CFDI 4.0 en INNKEY.
Treinta minutos por videollamada con tu propia operación: check-in, corte de caja, restaurante y reservas web. A la mitad apagamos la red y seguimos.
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