Inicio / Guias / Renta por horas y tarifas por bloque

Guía · tarifas

Renta por horas: tarifas por bloque sin romper la ocupación.

El error más caro al montar tarifas por horas es pensarlas como una fracción de la noche. La unidad real es otra.

El bloque no es un descuento. Es otra unidad de venta.

El error más caro al montar tarifas por horas es pensarlas como una fracción de la noche: «si la noche son 900, cuatro horas son 450». Con ese criterio el cuarto se vende barato en la franja de mayor demanda y caro en la que nadie lo quiere.

La unidad real es el bloque: un precio cerrado por un rango de horas, con su propio costo de operación (una limpieza completa, un juego de blancos, el consumo de energía del aire) que no baja porque el huésped se quede menos tiempo.

Un cuarto vendido tres veces en un día cuesta tres limpiezas. La tarifa por bloque tiene que pagar la limpieza, no repartirla.

Las tres piezas de una tarifa por horas que funciona.

Bloque base

El producto principal. Precio cerrado por un rango —tres, cuatro, seis horas— con hora de salida calculada automáticamente desde el check-in.

Hora extra tarifada

Precio propio, no proporcional. Se aplica sola al rebasar el bloque, para que no se negocie en el mostrador ni cambie según quién esté de turno.

Noche completa

El mismo cuarto, otra unidad. Es lo que se vende a partir de cierta hora, cuando ya no hay tiempo de rotarlo otra vez.

La regla que evita romper la ocupación: la última rotación.

La pregunta operativa no es cuánto cobrar por cuatro horas, sino a qué hora deja de convenir venderlas. Si el bloque termina a las 23:00 y ya no hay demanda de paso, ese cuarto se queda vacío el resto de la noche: se cobró un bloque donde cabía una noche completa.

Por eso el calendario de tarifas tiene que ser por franja y por fecha, no un precio único:

  • Franja alta de paso — el bloque manda, y la hora extra tiene que ser cara: cada hora extra le quita una rotación completa al cuarto.
  • Franja de transición — el bloque sigue disponible, pero la noche aparece como opción y con frecuencia conviene empujarla.
  • Franja nocturna — sólo noche. Vender un bloque de cuatro horas a las dos de la mañana es regalar la habitación hasta el check-out.
  • Día de la semana — el viernes y el sábado no se tarifan como el martes. El calendario por fecha existe para eso.

Qué mirar para saber si está bien puesta.

  1. Rotaciones por cuarto por día. Es el indicador del motel de paso, no el porcentaje de ocupación: un cuarto al 100% de ocupación con una sola estancia rinde menos que uno con tres bloques.
  2. Ingreso por cuarto disponible por día, contando bloques, horas extra y consumo. Es lo único comparable entre franjas.
  3. Horas extra cobradas contra horas extra ocurridas. Si la diferencia es grande, la tarifa se está negociando en el mostrador.
  4. Cuartos que quedaron vacíos después del último bloque. Cada uno es una noche que se cambió por cuatro horas.

Nada de esto sirve si los datos se capturan al día siguiente. Los bloques del turno de madrugada son justo los que se pierden cuando el sistema no funciona sin internet — ver qué pasa cuando se va el internet.

Cómo se configura en INNKEY.

El mismo cuarto tiene bloque, hora extra y noche en el mismo catálogo, con calendario por fecha. El precio lo pones tú: no hay tarifa dinámica automática —el calendario existe, el algoritmo que sube solo el precio, no—. Preferimos decirlo antes que en el mes tres.

Lo que sí es automático es lo que se equivoca a las tres de la mañana: la hora de salida calculada, la hora extra aplicada sola al rebasar el bloque y el consumo cargado al folio. El detalle está en INNKEY para moteles.

Apagamos el internet en vivo y seguimos operando.

Treinta minutos por videollamada con tu propia operación: check-in, corte de caja, restaurante y reservas web. A la mitad apagamos la red y seguimos.

Agenda la demo sin internet